miércoles, 7 de diciembre de 2016

la inmensa mayoria

A la inmensa mayoría de las personas no les interesa "lo que es", sino "cómo se ven" o, qué calidad de imagen proyecta. Les interesa la imagen más que la objetividad. Y así, el hombre de la sociedad se lanza a participar en esa carrera de las apariencias, en el típico afán de 'quién engaña a quién', de cómo lograr mejor impresión. El mundo es un inmenso estadio en el que "el orgullo de la vida" juega un gran match de las etiquetas, formas sociales y exhibiciones económicas para competir por la imagen social, un combate en el que a los seres humanos no les interesa ser, sino parecer. El querer ser mejor, diferenciarse en lo bueno, o sobresalir, no tiene nada de malo, al contrario , si es para evolucionar o trascender. El hecho es que existe hoy por hoy en todos los ámbitos, una lucha entre egos, pero si fuera con elementos valederos, o con verdaderos dones, no habría problema, pero no es así, los actores actuales sobresalen es por quien es más corrupto, quien grita más fuerte, quién tiene mas seguidores, quien pega mas, etc...La opinión que se tiene de uno mismo está distorsionada, el verdadero “yo” se aleja y conocerse a uno mismo se complica. Las personas que viven dominadas por el ego están engañadas, se creen superiores y no ven la realidad, es un error de pensamiento que intenta hacer una presentación de cómo a usted le gustaría ser, en vez de como es en realidad. Es una máscara social, un papel que nos aleja cada vez más de lo que somos de verdad. Esta máscara necesita halagos, aprobación de los demás, necesita tener el control de las situaciones y personas, quiere tener el poder porque en lo más profundo de su ser hay temor y necesita creerse superior para disimular su verdadero sentimiento de inferioridad. El ego es como un personaje que se va creando, se aleja de la sencillez y se caracteriza por la complicación, es como una actuación del ideal, una falsa autoestima que se necesita proyectar para que nadie vea la gran inseguridad que se esconde en el interior. Hay que entender que lo interior es lo que hay que cultivar, con humildad, respeto y tolerancia. Afuera hay demasiadas tormentas, demasiada ebullición, todo es una ilusión, una fantasía, y son muchos los que pretenden situarse por encima de los demás. No necesitas nada de eso para ser feliz, lo único que necesitas es que te sumerjas en la sencillez y humildad. No pretendas ser más, ni creas que eres menos, porque al final todos somos iguales. Nuestra esencia interior no es tan complicada, trata de eliminar de tu vida las culpas, las exigencias, el perfeccionismo, la necesidad de ganar o de tener razón, la avaricia y opta por el disfrute de las pequeñas cosas, aprecia la belleza de la vida, obséquiate con satisfacciones personales: diviértete , practica tus hobbies, cuida de tu persona, escucha esa esencia interior desde el relax, todos llevamos dentro a una gran persona que merece mucho la pena, no dejes que el ego te nuble y saque lo peor de ti. ISABEL VIRGINIA CHIRINOS FLORES

domingo, 4 de diciembre de 2016

EL ARTE DE NO ENFERMARSE

EL ARTE DE NO ENFERMARSE Si no te quieres enfermar... Habla de tus sentimientos Emociones y sentimientos que son escondidos, reprimidos, terminan en enfermedades como: gastritis, úlcera, dolores lumbares, dolor en la columna. Con el tiempo, la represión de los sentimientos degenera hasta el cáncer. Entonces, vamos a sincerar, confidenciar, compartir nuestra intimidad, nuestros “secretos”, ¡nuestros errores!... El diálogo, el hablar, la palabra, ¡es un poderoso remedio y una excelente terapia! Si no te quieres enfermar... Toma decisiones. La persona indecisa permanece en duda, en la ansiedad, en la angustia. La indecisión acumula problemas, preocupaciones, agresiones. La historia humana es hecha de decisiones. Para decidir es preciso saber renunciar, saber perder ventajas y valores para ganar otros. Las personas indecisas son víctimas de dolencias nerviosas, gástricas y problemas de la piel. Si no te quieres enfermar...<ñ Busca soluciones. Personas negativas no consiguen soluciones y aumentan los problemas. Prefieren la lamentación, la murmuración, el pesimismo. Mejor es encender un fósforo que lamentar la oscuridad. Una abeja es pequeña, pero produce lo más dulce que existe. Somos lo que pensamos. El pensamiento negativo genera energía negativa que se transforma en enfermedad. Si no te quieres enfermar... No vivas de apariencias Quien esconde la realidad: finge, hace poses, quiere siempre dar la impresión de estar bien, quiere mostrarse perfecto, bonachón, etc., está acumulando toneladas de peso... Es una estatua de bronce con pies de barro. Nada peor para la salud que vivir de apariencias y fachadas. Son personas con mucho barniz y poca raíz. Su destino es la farmacia, el hospital, el dolor. Si no te quieres enfermar... Acéptate El rechazo de sí mismo, la ausencia de autoestima, hace que nos volvamos ajenos de nosotros mismos. Ser uno mismo es el núcleo de una vida saludable. Quienes no se aceptan a sí mismos, son envidiosos, celosos, imitadores, destructivos. Aceptarse, aceptar ser aceptado, aceptar las críticas, es sabiduría, buen sentido y terapia. Si no te quieres enfermar... Confía Quien no confía, no se comunica, no se abre, no se relaciona, no crea relaciones estables y profundas, no sabe hacer amistades verdaderas. Sin confianza, no hay relaciones humanas. La desconfianza es falta de fe en sí, en los otros ... Si no te quieres enfermar... No vivas siempre triste El buen humor, la risa, el reposo, la alegría, recuperan la salud y traen larga vida. La persona alegre tiene el don de alegrar el ambiente donde vive. “El buen humor nos salva de las manos del doctor”. La alegría es salud y terapia. Sé feliz, sonríe, ama y disfruta de la naturaleza, del sol, de la lluvia, del viento, de la luz de las estrellas y de la luna; en una palabra, VIVE ... Dr. Dráuzio Varella

TERAPIA MUSICAL

Terapia Musical Se sabe de los efectos curativos de la música. En la actualidad la música se usa con bases científicas para obtener cambios físicos, de conducta y emocionales, tanto en niños como en adultos y personas de la tercera edad para mejorar síntomas y secuelas de algunos padecimientos y para mejorar la calidad de vida de todas las personas. Podríamos mencionar la musicoterapia, definida como “el uso de la música para mejorar el funcionamiento físico, psicológico, intelectual o social de personas que tienen problemas de salud o educativos“ ( Bruscia, KE. Defining Music Therapy, NH: Barcelona Publishers, 1998). La musicoterapia además de tratar diferentes problemas físicos, emocionales, intelectuales o sociales, también se usa con personas que no están enfermas o que no tienen algún problema, para mejorar el bienestar personal, para desarrollar la creatividad, mejorar el aprendizaje, mejorar las relaciones interpersonales y para el manejo del estrés. Es claramente evidente que la Nueva Era está produciendo una nueva ciencia de curación; de todos modos, podemos decir que es nueva. Aunque sus elementos básicos son más antiguos que Pitágoras, nuestra era está redescubriéndolos de una manera únicamente suya. Esta nueva versión es, y sin embargo no es, la ciencia musical de los Misterios. La evolución recapitula espiralmente; y, en cada arco ascendente del espiral, el antiguo conocimiento reaparece en una forma más avanzada. El famoso médico griego Hipócrates administraba tratamientos musicales a sus pacientes hacia el año 400 A.C.; no obstante este tipo de tratamiento no se originó con él, sino simplemente encontró en él un exponente de primer orden. Con el crecimiento materialista de la civilización occidental, los mayores dogmas de la antigua terapia musical han sido olvidados o deliberadamente descartados. Las guerras han sido descritas como “operaciones para la catarata espiritual”. A pesar de su horror y fealdad – o mejor dicho, a causa de ellos – el hombre se vuelve hacia adentro para consolarse y fortalecerse. El busca consuelo en las cosas bellas y verdaderas pues éstas son del alma. Así, durante el curso de la última guerra ambos prácticamente ortodoxos y heterodoxos usaron la música más y más para ministerios de curación. Los miembros de la fraternidad médica están empezando a reconocer a la terapia musical como una rama científica de práctica curativa. Incluso algunos han admitido que la terapia musical puede tener grandes posibilidades. Esto apunta a notables avances en las técnicas de la Nueva Era que sin duda han sido aceleradas por la urgente necesidad del mundo de grandes medidas terapéuticas. Hablando ante una convención de la Asociación Nacional de Maestros de Música, el Dr. Ira Altschuler, del Hospital Estatal Eloise de Michigan, dijo que eventualmente un terapista musical compondrá prescripciones según la manera de un farmacéutico, y que todas las prescripciones musicales deberían ser escritas por personas que tengan un claro conocimiento y comprensión del mecanismo emocional y mental del hombre. Más adelante declararía que consideraba a la neurosis como el gran flagelo de la Segunda Guerra Mundial, denunciando que dos tercios de las licencias del ejército fueron debido a esta enfermedad. En un artículo intitulado La Música es Medicina, Doren Antrim escribe: “Se ha encontrado que las vibraciones musicales producen su impacto sobre todo el cuerpo, siendo recogidas por los nervios, la columna espinal y aun por los huesos. Esto explica porqué las personas sordas pueden reaccionar a la música. También se ha demostrado”, el continúa, “que la música afecta al pulso, la respiración y la presión sanguínea; pero sus efectos más profundos, y aquellos de los cuales se deriva la mayoría de sus propiedades curativas, son mentales y emocionales. Y puesto que la disposición emocional de cada persona es diferente, la terapia musical debe necesariamente ser un asunto de prescripción individual”. A propósito de lo anterior, este extracto es de un artículo aparecido en la prensa hace algún tiempo: “¿No le gustaría surtir la prescripción del doctor en la tienda de música más que en la farmacia…una sinfonía o sonata para su sinusitis, algo de Debussy para la sensación de debilidad, Bach para el dolor en su espalda, y Mozart para las paperas y el sarampión? Siempre se ha supuesto que la música podría mezclarse con la medicina, pero sólo recientemente se ha hecho algún intento organizado a gran escala para determinar justo la dosis apropiada”. CANCIÓN DE LOS RITMOS PLANETARIOS “El Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios”. Así el inspirado Apóstol Juan entonaba su inmortal Canción de los Ritmos Planetarios. Desde el más diminuto átomo a la estrella más grande, cada manifestación es un eco de ese Verbo creativo, y cada célula del organismo humano vibra al ritmo de este canto universal. Es la ley fundamental de la salud, y por ella fue hecho el hombre “a la imagen y semejanza de Dios”. Había él continuado para vivir en armonía con ella, la enfermedad y las malformaciones corporales habrían sido desconocidas para él. En el cuerpo etéreo se centran las fuerzas que animan el vehículo físico del hombre, así la enfermedad se evidencia en el etéreo antes de que se manifieste en el físico. El etéreo, compuesto de sustancias más finas y más tenues que el físico, está correspondientemente más sujeto a las influencias vibratorias. Es sobre el anterior que la armonía y el ritmo tienen el más potente efecto. La buena música reajusta su estructura molecular según el plan divino original, el arquetipo, y refina y acentúa sus corrientes vibratorias. Todas las formas de belleza y armonía aumentan este proceso regenerador. ORIGEN Y EXPANSIÓN DE LA TERAPIA MUSICAL La fuerte tendencia moderna hacia el tratamiento musical de muchas formas de enfermedad, en especial dolencias mentales y nerviosas, no es realmente nueva. Tiene un precedente de muchas centurias. Por ejemplo, documentos egipcios desenterrados en Kahum mencionan el uso de tratamientos musicales allá por el 2500 A.C. Tales, seis centurias antes de Cristo, habla de curar la peste con canciones. Felipe V de España hallaba que cuatro canciones cantadas a él cada tarde aliviaban su apatía mental. La Nueva Era en desarrollo está recapturando las ciencias largamente olvidadas, la terapia musical entre ellas. En 400 A.C. Hipócrates, el “padre de la medicina”, llevaba a sus pacientes mentales a escuchar música en el Templo de Esculapio, el Dios de la Salud. Homero escribió que la música causaba una cesación de la hemorragia de Ulises. El toque de la flauta era recomendado por los griegos primitivos como remedio para la ciática. Durante su Era Dorada, Grecia fue el hogar del arte y la belleza. Mucha de su sabiduría será traída a la luz en la Era Acuariana, cuando habrá un renacimiento del arte y la belleza en un nivel todavía más elevado. Una vez más los caminos del artista y del curandero se están juntando. Ser bello es ser sano, y ser sano es estar en armonía con la naturaleza. Como Keats, un inspirado poeta, canta: La musicoterapia les permite a las personas: • Explorar sus sentimientos • Hacer cambios positivos en su estado de ánimo y en su estado emocional • Desarrollar un sentido de control de sus vidas a través de experiencias de éxito • Aprender o poner en práctica habilidades para resolver problemas y conflictos • Mejorar las habilidades de socialización. Belleza es verdad, verdad es belleza – que es todo lo que sabes en la tierra, y todo lo que necesitas saber

lo esencial es invisible a los ojos

LO ESENCIAL ES INVISIBLE A LOS OJOS.. A veces los seres humanos necesitan ser reconocidos, y todo parte de una necesidad que la mente crea o quiere poseer o interactuar en un escenario virtual, que le permita alimentar esa ilusión y que todo ello se diluye poco a poco con la madurez y entrega espiritual. Cuando ya se va aceptando, ya no perteneces a ese mundo idílico, perteneces a esa misma expansión que disfrutas sólo amando lo que haces. Muy pocos son los seres que ven lo que llevas adentro, para algunos es filosofía, pero para otros es conocimiento. Las personas se estructuran para ver y tocar, si no se ve ni se toca no existe para ellas, si no eres de alguna religión o etnia, las personas suelen comparar, lo que en realidad sigue siendo efímero, lo que pertenece a una creencia, que la mente encuadra, de lo que cree ser su verdad y de lo que puede ser, un encantamiento. Por eso solo se ve bien por el corazón, lo esencial es invisible a los ojos. (Mario Cannas)

sobre la manipulacion

Sobre la manipulación del lenguaje podríamos escribir bibliotecas enteras y seguramente con eso no bastaría para aclararnos. Yendo a lo esencial, (esa palabra tan esquiva), veremos como todo está concebido para que, en cualquiera de los casos, estemos en un estado de separación esencial con nuestro Ser a modo permanente. La palabra "presente", que hace una doble referencia a dos situaciones muy diferentes, ("regalo", y "situación atemporal del aquí y el ahora"), sin embargo está especialmente diseñada para evitar estar de cualquier modo en ese "Aquí y Ahora". El prefijo "pre", (pre-fijo) es algo que antecede (antes de) a lo fijo. Pre-ocupado. (Antes de ocuparse). Pre-destinado. (Antes de manifestarse el destino). Pre-natal. (Antes de nacer)... Etc. Pre-esente, es estar siempre "antes de la esencia". Presente, sería la contractura del prefijo pre y la esencia, de modo que en su forma original sonaría "Preesente", aunque la segunda "e" desaparecería por efecto de la pronunciación. Esta posición, nos desconecta de la realidad, lógicamente, ya que estar de forma constante "antes de la Esencia", ("Presente") nos catapulta de forma constante a un estado que jamás conecta con ese famoso "Aquí y Ahora". Estar presente podríamos decir que no significa gran cosa, primero porque "antes de la esencia" no hay absolutamente nada, (salvo una pretensión ilusoria del yo-separado), y segundo porque define un estado siempre anterior a la conexión posible con la Esencia. :) Es decir, el presente no es un estado a-temporal de integración con nada, ni lo fue ni lo será, porque para estar conectados con el Ahora solo podremos estar "ESENTES". (Sin el "pre"); E-Sente. (Con la Esencia o en la forma Esencial). Y entonces y solo entonces si estoy Esente "Soy", con el "Yo" integrado. Porque nunca fue "Yo-Soy", siempre es "Soy-Yo". (Primero la esencia y después yo), ya que antes del "yo" o individuo, siempre está la Esencia y no al contrario, en cualquiera de los casos de la dualidad. Es solo al conectar con el No-Tiempo a través de la Esencia, (Estando en Esencia y no en Pre-Esencia) cuando todo queda unificado. #José Vaso

sábado, 26 de noviembre de 2016

ENCARNACIONES

ENCARNACIONES.- Cada uno encarna en el lugar donde más se necesita dentro de un tiempo de vibración universal y/o en el lugar donde cada uno debe establecer su energía por evolución, tanto sea para uno como individuo o para la zona o población, donde debe desarrollarse espiritualmente, y según la energía que debe asimilar o entregar a ese lugar, familiar o hacia un colectivo, psíquica, biológica, y espiritualmente; y por lo cual, debe edificar sus estados, por conciencia hacia uno o hacia los demás. Es decir, lo que debe dejar como huella, al corazón de toda relación humana y/o planetaria. Cada encarnación tiene un por qué, un motivo cósmico en particular que determina su estado, con una relación directa o indirecta con la familia a la cual se encarna, que no solo está en aprovechar estos vínculos como pagos karmicos, sino para dar el salto hacia evoluciones superiores. Además de las decisiones que se determinen, por los mentores o dirigentes Karmaticos, sobre cada entidad o energía inteligente, ver en el ser almico su progreso. Las evoluciones superiores por lo cual cada ser accede, pueden ser por condiciones asimiladas de experiencias, tanto sea de la vida presente o de vidas o encarnaciones anteriores; no quiere decir que sean evoluciones extraordinarias, sino pasos que cada uno deberá aceptar, de los actuales estados de conciencia asumidos hasta el momento. Muchas de las encarnaciones, no simplemente vienen a pagar, errores que cada uno ha cometido o comete en la vida, sino que son parte de esa misma condición, que acciona sobre dicho estado de conciencia, una acción que determinará las causas y los efectos, que une al ser con el error o con el acierto, llegar a su máximo estado de luminosidad. Puntualmente el encarnar en los mundos ordinarios, sirve para aprender de éstos, en sus más profundos puntos negros, es decir la búsqueda hacia adentro del ser, donde todo se origina. Mario Cannas

La gente quejumbrosa es mala para la salud, literalmente Vivir mejor

Si usted no soporta a las personas que pasan sus días quejándose por todo y por nada, tiene una muy buena razón para evitar su compañía. Resulta que escuchar muy seguido a gente negativa es malo para su salud, como lo explica el escritor Trevor Blake, autor de “Tres simples Pasos: un mapa para triunfar en los negocios y en la vida”, en una entrevista con The Huffington Post. El autor ha descrito cómo los neurólogos han estudiado el efecto de los entornos negativos en el cerebro y el comportamiento. De acuerdo con él, “el cerebro trabaja como un músculo más de lo que creemos. Así que si usted se queda mucho tiempo escuchando a personas negativas, es muy probable que termine comportándose y pensando como ellas”. Las personas somos criaturas de hábitos, no solo en cuanto a nuestro comportamiento sino en nuestros pensamientos. Mientras usted más se queje, es más difícil para su cerebro dejar de repetir ese tipo de pensamientos, que llegarán una y otra vez si deja que lo quejumbroso “se le pegue”. Estar expuesto a la negatividad puede incluso convertirlo en un tonto. Y es que según estudios citados por dicho medio, 30 minutos o más de negatividad, incluyendo estímulos como la televisión o la prensa, separa las neuronas en el hipocampo, “la parte del cerebro que necesitas para resolver problemas”. Sin embargo, hay una diferencia entre prestarle atención a aspectos negativos y prestarle atención a las quejas. Como explica el escritor, “generalmente, la gente que se queja no quiere buscar una solución, solo se quiere quejar“. Y lo peor, dice Blake, es que “tratar de cambiar a los quejumbrosos solo lo convertirá a usted en un nuevo tema para sus quejas”. La “quejadera” puede matar Además de lo incómodo que es estar con alguien que se queja 24/7 y lo “pegajoso” que resulta ser la negatividad, la mejor razón para permanecer alejado de ese tipo de personas es la siguiente: Quejarse y escuchar a otros hacerlo eleva los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Como se sabe, el estrés aumenta la presión arterial, incrementa el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, obesidad y diabetes; y puede, incluso, afectar el sistema inmune e interferir con la capacidad de aprender y la memoria. por Taboola Enlaces Promovidos