MAESTRA DE REIKI. MUNAY KI. MEMORIA CELULAR. LECTORA DE ARCHIVOS AKASHICOS. SANACIÓN MAGNIFICADA KWAN YIN.
martes, 15 de diciembre de 2015
TU EN TU PRISION
TU EN TU PRISIÓN
Las prisiones más duras, las más inexpugnables, las más extremas son aquellas que nos creamos nosotros mismos.
¿Cuántas vida necesitamos para dejar de justificar nuestras propias autocondenas como síndromes de Estocolmo, al mismo tiempo que consideramos los condicionamientos del vivir, cárceles insoportables?
Jugamos con los conceptos, exhibimos las emociones como si fueran sentimientos y le gritamos al mundo, que es el mundo el que nos tiene presos.
Lo siento, de verdad que lo siento, todo eso es mentira.
Si en lo que va de año no hemos encontrado las fuerzas necesarias para decirnos a nosotros mismo a verdad, en los próximos años resultará algo más de imposible.
Detrás de una actitud semejante, siempre hay un miedo terrible.
El miedo que exalta una situación de pérdida, con su narrativa nos convence del drama que representaría resolverla y a partir de ese momento, no resolvemos nuestro verdadero problema y culpamos al mundo externo de nuestra infelicidad.
Los día se dilapidan como si el tiempo fuese infinito y el drama se escribe en nuestro rostro como si fuese un viejo papiro, testigo indeleble de una verdad amarga que no quisimos mirar.
Eso si, siempre encontraremos a otra persona o personas a las que culpar de nuestra amargura y responsabilizar de que hayamos perdido nuestra vida, entre oscuridad y rabias incontenidas.
La verdad es siempre la misma. La misma terrible verdad.
Nos mentimos hasta la saciedad, nos mentimos incluso cuando es absurdo mentirse y si alguien señala la mentira, la defendemos como si fuese en lugar de una mentira, la única tabla de salvación de nuestra miserable existencia.
Quedan dos semanas para un cambio histórico de año, creo firmemente que nos merecemos algo mucho mejor, creo que solo nosotros podemos salir de esta situación y que es urgente hacerlo. Cruzar el umbral del 2015 al 2016 con la mochila notablemente aligerada, cambiará mucho nuestra vida.
Descubramos nuestras prisiones personales, investiguemos cómo salir tantas veces como queramos al patio soleado de la esperanza y después, como si no fuésemos a tener más oportunidades, escapemos de nuestras prisiones de una vez.
Felices Fiestas, que la libertad personal, que vuestras conquistas marquen la generosidad del próximo año 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario