miércoles, 6 de abril de 2016

SINCERIDAD Y ESPIRITUALIDAD

Sinceridad y espiritualidad La sinceridad y la espiritualidad son de capital importancia en nuestra vida cotidiana. La vida humana puede triunfar sólo cuando está basada en una concentrada confirmación de la Verdad en la multiplicidad de la vida. Para un amante de Dios, la sinceridad es un oasis en el desierto de la vida. Es extremadamente difícil ser totalmente sincero, pero necesitamos la sinceridad en el físico, en el vital y en la mente. ¿Y qué es la sinceridad, al fin y al cabo? La sinceridad es el caballo dinámico en lo profundo de nosotros. El jinete de este caballo es nuestro ser psíquico. ¿Que es la espiritualidad? La espiritualidad es la urgente necesidad interna del ser humano de correr hacia lo más Lejano, volar hacia lo más Alto y bucear en lo más Interno. Una persona no aspirante criticará las imperfecciones y limitaciones de los demás, aunque ella misma carece de la inclinación, la voluntariedad y la capacidad para perfeccionar sus propias imperfecciones y limitaciones. Una persona de espiritualidad es sincera. No sólo no critica las imperfecciones de los demás, sino que además es plenamente consciente de sus propios defectos e intenta corregirlos. Además, ve las imperfecciones del mundo como si fueran las suyas e intenta perfeccionarlas perfeccionando su propia naturaleza. La sinceridad quiere ver la luz. La espiritualidad enseña a la sinceridad lo que es la luz, dónde está la luz y cómo puede ser vista la luz. Una persona corriente ama al cuerpo infinitamente más que al alma. Una persona espiritual ama al alma infinitamente más que al cuerpo. ¿Por qué? Ella sabe que su cuerpo únicamente va a durar sesenta, setenta u ochenta años, y entonces tendrá que abandonar. Cada vez que se encarna viste un cuerpo diferente, pero ella tiene la misma alma a lo largo de todas sus vidas. Ella sabe que el alma es el representante consciente del Supremo, revelando y manifestando en cada encarnación la Verdad personificada sobre la tierra. Por eso una persona espiritual ama el alma mucho más que ama el cuerpo. Un buscador avanzado de la Verdad infinita dará igual importancia al alma que al cuerpo. Él sabe que necesita al alma para poder entrar en lo Altísimo, en lo Último, en el Más Allá Trascendental. También necesita el cuerpo a fin de manifestar la Verdad que logra en el plano de conciencia más elevado. Él necesita el físico a fin de manifestar la divinidad que lleva dentro. Es aquí en la tierra, en el cuerpo y a través del cuerpo, como él puede colmar la Visión de Dios y la Realidad de Dios. El cuerpo necesitamos; el alma necesitamos. El cuerpo clama por la luz, más luz, abundante luz. El alma clama por la manifestación de Dios, Su manifestación total, y por la perfecta perfección aquí en la tierra. Igual que el mundo necesita a una persona sincera, Dios necesita a una persona espiritual. Sin una persona sincera, el mundo será débil. Sin una persona espiritual, Dios permanecerá incompleto sobre la tierra. La sinceridad es el Corazón de Dios; la espiritualidad es el Aliento de Dios. Cuando ofrecemos nuestra sinceridad humana a Dios, Dios deviene todo Amor. Cuando ofrecemos nuestro limitado llanto interno a Dios, Dios deviene todo Alegría, todo Orgullo. Con su luz interna, una persona espiritual puede triunfar fácilmente aquí en el mundo material. Esta luz es el poder de su alma. Este poder no es destructivo sino constructivo. Cuando una persona espiritual trata con el mundo externo, no tiene necesidad de temer a nadie ni a nada en la tierra. El poder de su alma siempre saldrá a la luz para ayudarle a establecer el Reino de Cielo sobre la tierra. Una persona sincera es de suprema importancia en la tierra, pero su sinceridad no puede llevarla muy lejos. Puede ser sincera con sus amigos, con su familia y con el mundo en general; pero si no tiene el llanto interno, no será capaz de entrar en la Infinitud, la Eternidad y la Inmortalidad. No hay duda de que ella es muy superior a una persona corriente, insincera. Pero si no siente la necesidad consciente de aspirar, si no siente la necesidad de crecer en la luz del Más Allá, si no tiene la necesidad urgente interna, entonces para ella la Meta Trascendental será siempre algo muy distante. Su objetivo es solamente una perfección limitada, una alegría limitada y un logro limitado. Una persona espiritual tiene un hambre interna. Esta hambre es constante. Esta es un hambre de lo Ilimitado, de la Infinitud misma. Su insatisfacción no es la misma que siente una persona ordinaria cuando no consigue lo que quiere. Cuando una persona espiritual está insatisfecha con el mundo, lo está precisamente porque siente que la riqueza del mundo no tiene valor real. Ella quiere la Infinitud, la Eternidad, la Inmortalidad, y esto únicamente lo obtendrá de su aspiración. A fin de tener aspiración, ella necesita la Compasión infinita de Dios; y desea siempre bañarse en el sol brillante de la Gracia ilimitada de Dios. Por otra parte, una persona espiritual no menosprecia a una persona sincera. Siente que esta persona sincera es su hermano más joven. Aquel que tiene hoy sinceridad, tiene todas las posibilidades de entrar mañana en el mundo de la espiritualidad. La sinceridad y la espiritualidad deberían ir juntas. Si uno tiene sólo sinceridad, la realización despuntará en él en un futuro distante. Pero si uno tiene espiritualidad junto con la sinceridad, está destinado a realizar a Dios muy pronto. Con la ayuda de la sinceridad, podemos ir a Dios lenta y firmemente. Con la ayuda de la espiritualidad, podemos traer a Dios a nosotros rápidamente, convincentemente y triunfalmente. Farleigh Dickinson University Teaneck, New Jersey

LA CANCION DEL EGO

La canción del ego Mi ego necesita. Mi alma tiene. Mi ego intenta. Mi alma hace. Mi ego conoce el problema que hay. Mi alma se convierte en la respuesta que hay. No estoy solo. Dentro de mi ser sin luz: mi ego, mi muerte desnuda. No estoy solo. Dentro de mi corazón blanco : mi alma, y la llama de mi espíritu. El ego es el ladrón de ladrones. Por no hablar de las experiencias comunes y corrientes, incluso las realizaciones temen a este intruso. Sentir la ausencia de ego es tan difícil como ver la presencia constante de Dios en uno mismo. El ego ayuda a que el cautiverio crezca. El cautiverio, a cambio, ayuda a que el ego florezca y corra frenéticamente. La auto-pena, la auto indulgencia y los llantos emocionales egoístas no son sino un mismo defecto con diferentes nombres. Oh pequeño ego, oh gran ego, no os preocupéis. Ambos tenéis la Compasión de Dios a vuestra disposición. Así como no hay diferencia entre una corriente y un río cuando entran en el mar, tampoco hay diferencia entre una persona corriente y una persona importante cuando se sumergen en el Mar de la Compasión de Dios. El ego es la diversidad en la acción no satisfactoria. La entrega es la unidad en la acción satisfecha, la manifestación satisfecha y la perfección satisfecha. La auto-publicidad no puede ni siquiera tocar los pies de la realización de Dios. La realización de Dios no puede rebajarse para tocar ni siquiera la cabeza de la auto- publicidad. Creerse uno mismo siempre grande es creer que la lucha y la pericia son innecesarias. No cabe duda, el hombre es infinitamente superior a una bestia salvaje. Pero siempre bebe de dos botellas de veneno : una botella es el ego y la otra es la duda. Hasta que no haya eliminado estas dos botellas, el hombre no es más que un animal superior. Esforzarse por hacer algo único es bueno indudablemente, pero es mejor saber si esa cosa única es lo que Dios quiere que hagas. La diferencia entre Dios y el hombre es esta: el hombre es el yo determinador. Dios es el Nosotros determinado. Feliz es aquel que ha superado todo egoísmo. Bienaventurado es aquel que ve a Dios emerger desde el mar de su ego. En el momento en que apartamos de nuestros ojos el espejo de la auto-adulación y sostenemos ante nosotros el espejo de la Verdad, vemos un medio-animal saltando dentro y fuera de nosotros. No te destruyas con tu oscuro y salvaje ego. El suicidio es la pero barrera posible para alcanzar la meta de la auto-realización. Si te destruyes, el vez de comenzar tu próxima vida desde donde te marchaste en esta, tendrás que retroceder a un punto muy anterior. Hay una derrota que nos proporciona un triunfo mayor incluso que el de la victoria. ¿De que derrota se trata? La derrota de tu ego por tu alma. Adelphi UniversityGarden City, New York

domingo, 3 de abril de 2016

SOMOS UNO CON EL UNIVERSO

TODOS, SOMOS UNO CON EL UNIVERSO SOMOS ENERGÍA, CONOCERLA ES CONOCERNOS Sensopulsogimnasia y Sensoterapia son técnicas para enseñar a sentir, pero mejor aún, a transformar cualquier estado displacentero en placentero. La idea es aprender a conocer la energía que produce nuestras sensaciones y a manejar esas energías y sensaciones a nuestro favor. Son dos pilares: 1) reinterpretar como bueno lo que nos parece desagradable y 2) técnicas para lograr esta transformación. La gran unificación, el sueño de Albert Einstein, nunca será posible sin incluir el estudio de la consciencia. Religión viene de religare (volver a unir), Yoga significa Unión, todas las religiones van detrás de ese «Todo es uno». Ciencia y religión búscan la unión, el todo, la consciencia de la luz. La energía es como el agua, toma la forma del recipiente que la contiene. Hasta no ser conscientes de la energía la seguiremos confundiendo con sus recipientes. Esos recipientes son nombres como: vacío, depresión, soledad, silencio, etc. Sin embargo, la energía es una espiral, un remolino que solo se puede sentir y disfrutar, cualquier nombre es solo un recipiente más. La energía corporal surge de oscilaciones eléctricas en las neuronas y las células, todos la sentimos intensamente a través del sexo pero también cuando al hacer contacto con alguien nos recorre un corrientaso y ocasionalmente hasta podemos ver la chispa. Por tratarse de electrones, energía y ondas, la física cuántica es la ciencia que debería explicar las sensaciones, pero aún no sabemos como sentimos, sabemos poco de la energía y su relación con las sensaciones, el cerebro y la conciencia. Al introducir un termómetro en agua cambiamos la temperatura original, nunca podemos saber nada de algo hasta no medirlo y al medirlo lo transformamos. Medir implica cambiar lo medido. Los aparatos que miden la energía (voltímetros, electrocardiogramas, electroencefalogramas) son ciencia, pero cuando llegan a la mente del científico que observa pasan a ser mediciones subjetivas ya no tan reales. En la mente del observador desaparece la objetividad científica porque no sabemos como sentimos. Solo descubriendo a fondo como sentimos podremos saber que es lo real. Algunos experimentos señalan que el cerebro crea la realidad cuando percibe. Por todo lo anterior se hace imprescindible una ciencia que estudie el sentir, que estudie la conciencia, sin ella no se puede hablar de realidad objetiva y de ciencia. El científico es un ser de energía interpretando la energía, cuando en realidad la debería sentir, hacerse uno con la energía, esa sería la mejor manera de comprenderla. La ciencia ya está en sus fronteras, más allá de ellas se vislumbra la consciencia. Los científicos pronto tendrán que volcar sus investigaciones hacia adentro y aceptar que sin calibrar sus sentidos (naturales analizadores de frecuencias con los que decodifica, modifica y crea su realidad) sólo se podrán aproximar a la energía con un modelo racional y teórico de interpretación pero jamás podrá tener certeza sobre ella. Las preguntas que más se hace la ciencia actual son: ¿Qué es la consciencia? ¿Cómo percibimos? ¿Qué es sentir? ¿Qué es esa energía que sentimos? ¿Existe una realidad allá afuera o hay que crear la realidad en la que valga la pena creer? La ciencia busca con afán la respuesta a estas preguntas. En este sitio usted aprenderá sobre su energía, sobre su naturaleza musical y lumínica, al hacerlo le dará el recipiente adecuado, aquel que no la juzga ni la encasilla con nombres que no son los reales. Por eso utilizaremos el lenguaje de la física porque son los físicos los que con más inspirada y ferviente devoción han consagrado su vida al estudio de la luz y a la veneración por el universo y las estrellas, por su gravedad y su unidad con lo terrenal y el micromundo de las partículas. Las fronteras entre ciencia y religión cada vez son más estrechas, finalmente todos somos devotos de la luz. Según Einstein para la luz que salió del big bang no ha pasado ni un segundo porque a la velocidad de la luz el tiempo no transcurre. Los fotones son eternos, pueden estar aquí y en otra galaxia a la vez, son luz. Dios también está en todas partes, es eterno y es la luz, según todas las religiones. Lo que más se parece a la definición de Dios es la luz. Todos somos devotos de la luz y de la energía y todos buscamos esa gran unificación con el todo. Espero que el lector no se asuste cuando le digo que de la mano de la física cuántica iremos entendiendo nuestra energía, nuestro sentir, nuestra conciencia o incluso la luz divina porque vamos a descubrir que al entender nuestras sensaciones en términos de fotones, electrones y cuantos, aquella física mal entendida que tanto nos traumatizó en la secundaria se hace comprensible, agradable e imprescindible pues nos libera de tener que enclaustrar nuestra luz, energía y conciencia en el estrecho, limitado e inadecuado recipiente de: los conceptos, las doctrinas, las creencias, los tabus, los temores, los prejuicios y las afirmaciones infundadas, supersticiosas, míticas, culposas, malintencionadas o simplemente malentendidas y malinterpretadas. No hemos entendido la física cuántica simplemente porque no entendemos nuestra mente y nuestro sentir, pero de la mano del sentir vamos a entender que la cuántica es no solo comprensible y explicable, sino también, coherente, unificadora y más liberadora de la conciencia que cualquiera de las actuales religiones ya gastadas, manipuladas y mal interpretadas. Enfermedades como la psicosis, la depresión, el pánico, se originan por ignorar las leyes y fenómenos cuánticos que se están expresando a través de ellas. Al conocer las leyes cuánticas y aplicarlas al sentir, lo que antes era una debilidad se convierte en nuestra mayor fortaleza. Desconocemos nuestra mente por no entender la física cuántica y no entendemos la cuántica porque desconocemos nuestra mente. A los físicos les asusta lo mental, lo sensible, el hemisferio cerebral derecho (simbólico), lo religioso y a los estudiosos de lo espiritual y del hemisferio cerebral derecho les espanta la cuántica. Despectivamente los físicos opinan que lo mental es imaginación, sin embargo saben que sin comprender el fenómeno de la conciencia del observador, la física termina también en lo imaginario. Una ama de casa no necesita saber termodinámica para entender de que manera la olla a presión cuece los frijoles, pero intuitivas nociones de la energía le permiten entender la física doméstica. No se requiere una comprensión profunda de la cuántica, basta con captar de una manera intuitiva aquellos de sus conceptos que simplemente nos permitirán manejar con un nivel «doméstico» los cotidianos fenómenos de nuestro cuerpo mecanicocuántico. Lea la información de este sitio como cuando sale a caminar. Hay elementos del paisaje que lo atraen, otros le pasan inadvertidos, no intente captarlo todo de una vez. Cada día tenemos un ensueño y sólo vemos aquello que encaja y es isocrónico con ese ensueño. Aceptemos que hay cosas que solo se entienden a su debido tiempo, nunca antes ni después. Mañana, desde otro ensueño, veremos lo que hoy no vemos. Algunos temas son como «un álamo aislado», más adelante está «el bosque de álamos», luego de entrar en ese «ensueño de álamos» al repasar el camino andado verá que «hay álamos que no vio en la primera pasada» y que hay álamos por todas partes. El objetivo más que entender, es lograr que los conceptos muevan y estabilicen energía, tener conciencia del cuerpo, de la energía, conciencia de la conciencia.

24 cosas para recordar siempre

24 cosas para recordar siempre.. y una sola para nunca olvidar 1.-Tu presencia es un regalo para el mundo. 2.-Eres una persona única en un millón. 3.-Tu vida puede ser como tu quieras que sea. 4.-Vive cada día con intensidad. 5.-Cuenta tus alegrías, no tus desdichas. 6.-Lucharas contra la adversidad que se te presente. 7.-Dentro tuyo hay infinitas respuestas. 8.-Comprende, ten coraje, se fuerte. 9.-No te impongas limites. 10.-Hay tantos sueños que esperan ser realizados! 11.-Las decisiones son tan importantes para librarlas al azar. 12.-Lucha por tu ideal, tu sueño, tu premio. 13.-No hay nada tan desgastante como las preocupaciones. 14.-Mientras más carguemos con un problema, mas pesado se hace. 15.-No te tomes las cosas con tanta seriedad. 16.-Vive una vida de serenidad, no de lamentos. 17.-Recuerda que un poco de amor recorre largos caminos. 18.-Recuerda que mucho… es para siempre. 19.-Recuerda que la amistad es una sabia inversión. 20.-Los tesoros de la vida son personas… unidas. 21.-Nunca es tarde. 22.-Transforma lo cotidiano en extraordinario. 23.-Ten salud, esperanza y felicidad. 24.-Pídele un deseo a una estrella. Y jamás olvides….. ni siquiera por un día… cuan especial eres.

todo es como deberia ser o no

Todo está como debiera ser, ¿o no? Pamela Kribbe “Esto tenía que suceder”, “debe haber un propósito más elevado detrás de esto”, “todo es exactamente como se supone que sea”. Expresiones hechas fácilmente entre los de inclinación espiritual. A menudo, expresiones como éstas se hacen frente a situaciones o eventos que parecen sin sentido, trágicos o crueles. Accidentes, enfermedades, contratiempos graves que ponen a prueba nuestro sentido de justicia. ¿Por qué esto me sucede a mí, por qué esto tenía que suceder? La noción de que para todo lo que ocurre debe existir un orden superior, una mano divina que quiere nuestro bien, es reconfortante. ¿Pero es cierto? La idea de que todo ocurre como debiera, es una noción determinista: expresa que hay un poder superior que predetermina lo que va a suceder en nuestras vidas terrenales. Este poder superior puede ser Dios, o el alma de ustedes o su yo superior. Sea lo que sea, el poder creativo no les pertenece a ustedes, sino a esta fuente superior. La idea de que nosotros como seres humanos tenemos libre albedrío y podemos elegir libremente, se ve por tanto seriamente cuestionada. Por tanto surge una paradoja: viéndolo desde un enfoque espiritual del mundo, la mayoría de las personas consideran que su poder para hacer elecciones y asumir la responsabilidad en sus vidas es esencial a quienes son. De no ser por ese poder, toda la noción de crecimiento interno y transformación sería obsoleta. A la vez, hay una expresión que a veces suena como una invocación, de que “todo es como debiera ser”, o como otros dicen “todo está en orden divino”. Esta “marea bienaventurada” de que todo realmente es como debiera ser, me molesta y me asombra. Primeramente, hay un sufrimiento masivo en la tierra, que resulta obvio al echar una mirada al azar a la prensa en cualquier día. Hay intenso sufrimiento a nivel físico, emocional y espiritual para muchos, muchos seres humanos al igual que para la naturaleza. Así que ¿Cómo es que todo está como debe ser? Segundo, está la paradoja anterior de que el libre albedrío y la predestinación no van bien juntas. Este es un punto que merece consideración cuando surge la idea de que todo está bien y en orden divino. Tercero, he notado que estas palabras se acompañan de una nota típica de pena, un tipo de condescendencia espiritual, que implica cosas como: “Ah, criatura, veo que no entiendes todavía, atrapada como estas en tus pensamientos, emociones y estados de ánimo demasiado humanos, pero hay realmente un significado superior detrás de todo lo que está ocurriendo, y un día también lo verás”. La gente a menudo quiere nuestro bien, estoy segura, pero de todas formas… Cuando recién había sanado de una depresión severa con episodios sicóticos en 2010, y todavía luchaba con esta experiencia horrenda, alguien me dijo “está claro que tenías que experimentar esto, y que el propósito era capacitarte para ayudar ahora a otros con aflicciones similares”. No pude responder a esta sugerencia mientras trataba de reponerme, pero luego entendí que de hecho se habían hecho de manera implícita tres sugerencias: 1. La depresión era predeterminada y yo no podía haberla evitado. 2. La misma sucedió para mi propio bien aunque me sentía muy mal. 3. El propósito espiritual detrás de ello era hacerme una mejor maestra y sanadora para los demás. La última sugerencia instantáneamente me llevó al martirologio. Lo que realmente había ocurrido era que yo me había sacrificado y había sufrido todo ese infierno para la salvación de los demás. Oh Dios, es muy halagador el colocarme en un pedestal de esa manera; pero sospecho que hay bastante poco equilibrio allá arriba. Lo que subyace de las tres sugerencias es la gran brecha entre la forma en que me sentí respecto a lo que había sucedido y la verdad espiritual “real”. Lo que sentí resumidamente mal era “realmente” algo bueno, lo que quería evitar más que nada había sido predeterminado “realmente” y lo que experimenté como mi prueba personal durante la depresión era “realmente” algo que asumí para convertirme en mejor maestra para los demás. La ira, tristeza y abatimiento que sentí después respecto a lo que me había ocurrido eran simplemente el deambular de mi ego que no se podía rendir al orden superior de las cosas. Este ejemplo muestra una línea general de razonamiento que se puede aplicar a muchas situaciones diferentes. La tendencia general es mirar a un evento o situación que al inicio parece terrible, trágica o absurda y entonces suavizarla con la ayuda de la tesis espiritual de que “las cosas siempre son como debieran ser”, o que “hay un orden divino que gobierna los eventos de manera que a un nivel más profundo todo está bien”. ¿Qué hacer con este enfoque típico de suavizar? La noción de que todo está predeterminado y que se manifiesta según la voluntad divina, no se puede refutar sobre bases lógicas. Es un reclamo metafísico irrefutable, que no se puede falsificar (ni confirmar) mediante evidencia empírica. Sin embargo, de hecho entra en conflicto con nuestro sentido profundo de que somos capaces de influir en nuestras vidas, de que tenemos libre albedrío y el poder de elegir. La noción de “que todo está bien como está”, o “todo está como se supone que esté” está en conflicto con cómo nos sentimos en nuestra vida cotidiana. Cuando una tesis espiritual está flagrantemente en oposición con el sentido común, con nuestra intuición diaria, esto me enciende una luz roja. Es más, creo que es a través de nuestra naturaleza sentiente que nos conectamos con nuestra alma. Más que la mente y las ideologías que ésta desarrolla, es el corazón, el centro de nuestros sentimientos e intuiciones, lo que constituye la puerta de entrada a la verdad espiritual. Cuando hay una gran brecha entre lo que se siente genuinamente bien para ustedes y lo que plantea una enseñanza espiritual como algo bueno y verdadero, siempre elijo a favor del sentimiento humano como lo apropiado. El aire de superioridad y de complacencia con la cual se hacen los reclamos espirituales supuestamente intuitivos tampoco ayuda. ¿Y entonces qué? Si las cosas no están predeterminadas, si no hay un significado mayor detrás de todo lo que ocurre, es la vida entonces un simple juego de coincidencias? ¿No hay una historia mayor, ni un propósito? Y si todo está libre y abierto y ustedes todavía creen en Dios, ¿Por qué Dios permite tanto dolor y sufrimiento; cuál sería la explicación? Quisiera plantear que hay razones con sentido espiritual para que las cosas ocurran como lo hacen, pero eso no significa que lo que sucede esté bien y sea bueno. Hay una razón para todo, pero eso no implica que debía haber ocurrido. Mi enfoque es que hay una diferencia entre reconocer una lógica espiritual detrás del evento que ocurre, y creer en la predestinación. Hay de hecho leyes espirituales que funcionan en nuestras vidas, pero no están en oposición con nuestro libre albedrío. Para aclarar lo que quiero decir apliquémoslo al ejemplo anterior. Mi depresión era provocada evidentemente por mis temores y creencias negativas. Creo que pertenece al propósito de mi alma el traer estos temores y creencias negativas a la superficie de mi percepción en algún punto, para que puedan sanar. Pero eso no significa que las cosas tengan que ocurrir exactamente como lo hicieron, o que yo no tuviese elección respecto a lo que sucedía en mi vida. Recuerdo claramente que antes que la depresión se adueñara de mí (y terminé en el hospital), recibí varias señales, especialmente de mi cuerpo que me mostraban que estaba muy estresada y debía aplicar los frenos. No lo hice y eso no estaba predeterminado. Hay una explicación para el hecho de que no actué de acuerdo a mi intuición y señales de mi cuerpo: tenía temor de fallar, temor de decirle ‘no’ a la gente, porque valoraba su reconocimiento y temía al rechazo. Esto explica por qué no apliqué los frenos a tiempo, sin embargo aunque había razones definidas, era mi elección. El mismo hecho de que estuviese consciente de esas señales e intuiciones, muestra que había espacio para la elección. Así que en retrospectiva hice algunas elecciones incorrectas. Ahora no cabe culparse a uno mismo interminablemente respecto a las elecciones desafortunadas que uno ha hecho en el pasado. Recriminarse de forma áspera hace surgir sentimientos de culpa que son destructivos y contraproducentes (hablo desde mi propia experiencia aquí). Enjuiciarse uno mismo no es muy útil. Sin embargo, decir que no podía evitarlo porque se supone que sucediera es como ir al otro extremo, esto es pura negación. No hay manera de evitar el hecho de que podía haber elegido otra cosa. La mejor manera de abordar esto es con una visión de compasión y cariño. Al ser compasivo con uno mismo, reconocemos que somos humanos que podemos fallar, y hace mucho más fácil aprender de nuestros errores. Si somos capaces de perdonarnos, podemos ver las adversidades del pasado como lecciones con sentido que nos han permitido ganar en introspección para hacer mejores elecciones en el futuro. En esa forma, las situaciones trágicas se convierten en significativas y con un propósito, no porque sean intrínsecamente apropiadas o deseadas (normalmente no lo son) sino porque uno está preparado para aprender de ellas y hasta transformarse a partir de las mismas. Por tanto, el que algo tenga sentido espiritualmente no está determinado por los eventos objetivos en sí mismos, sino por la forma en que los interpretamos y experimentamos. De esta forma, el libre albedrío y un cierto grado de predeterminación pueden reconciliarse. Imaginen que su alma quisiera vivir a través de ciertas experiencias en esta vida. Esa es la razón por la cual su alma eligió confrontar ciertos desafíos, que eran pre-programados en su vida. Ciertas personas que encuentran, diferentes oportunidades o desaciertos que vienen hacia ustedes, pueden de hecho haberse prestablecido de antemano. La cuestión aquí, sin embargo, es cómo ustedes, el humano con libre elección, responderá a estos encuentros y situaciones, y en qué grado pueden ustedes detectar el propósito y significado de lo que les sucede. Esto no es algo inamovible, y el propósito final de su alma es abrazar las lecciones inherentes en los desafíos con amor y aceptación. De esa forma, ustedes harán diferentes elecciones en el futuro y atraerán encuentros y situaciones más positivas, eliminando la necesidad de enfrentar el mismo desafío una y otra vez. A veces es difícil responder a los desafíos más graves con confianza y aceptación. Es por eso que yo digo que es el objetivo final de su alma. A veces es una inmensa lucha para reconocer el valor de las experiencias profundas de pérdida o dolor o rechazo. La resistencia y la desesperación son normales y muy humanas. No obstante creo que esta es la invitación profunda de nuestra alma para abrazar aun la parte más oscura de nuestras vidas y de nosotros mismos con entendimiento y cariño, no porque ‘esté bien así’, sino porque aceptar y trabajar con ello es la única salida. Es la única vía hacia la luz. Cuando estaba en medio de mi depresión sicótica, no experimenté ningún sentido ni significado en lo que me estaba sucediendo. Mis seres queridos también sufrieron la pesadilla. Eventualmente fui hospitalizada en una sala siquiátrica contra mi voluntad. Mi recuperación comenzó allí. Después de recuperarme entendí como se siente cuando un sufrimiento profundo rinde frutos. En cuanto me viré hacia la luz y quise vivir de nuevo, experimenté gran alegría y noté la abundancia en mi vida como nunca antes. Lo que daba por sentado antes, se convirtió en fuente de maravilla y profunda gratitud. A menudo me detenía frente a mi hogar, regresando del mercado y me maravillaba ante el hecho de que existiera un lugar para mí en la tierra, donde podía vivir con las dos personas que más amaba, mi esposo e hija. Me asombraba el apoyo genuino y el cuidado de las personas que me rodeaban, los que eran conocidos antes se convirtieron en amigos íntimos. No sólo este total abatimiento que trae la psicosis me dio una nueva apreciación de lo que antes daba por sentado, sino que también me aportó percepciones duraderas que ahora me ayudan a vivir mi vida con menos temor y mayor plenitud. Unos cuantos años después, escribí un libro sobre mi oscura noche del alma, que me ayudó a integrar toda la experiencia más plenamente y con el beneficio de la retrospección. Después de publicar este libro (en holandés, espero publicarlo en inglés para fines de año) recibí cartas de personas que se reconocían en mi historia y se sentían apoyadas y reconfortadas con ella. Por tanto mi noche oscura del alma ganó en sentido. Gradualmente, esta horrenda experiencia aparece en una luz diferente, la luz de sanación y sentido. Sin embargo, esto no significa que se ‘suponía que sucediera’ o que ‘realmente’ era algo bueno. ¿Es todo como debiera ser? ¿Es la única forma en que puede ser? ¡No!. Hay mucho sufrimiento y tragedia en la tierra. Yo creo que atraemos algunas situaciones negativas a nuestras vidas para que seamos conscientes de la negatividad dentro de nosotros (ira, temor, desconfianza). Estas situaciones pueden estar prestablecidas en parte. Pero el propósito detrás de esos desafíos es que hagamos elecciones diferentes en el futuro para que podamos liberarnos de la negatividad y dejemos de atraerla a nuestras vidas. Un evento doloroso o trágico no es intrínsecamente bueno o valioso, será así solamente cuando los humanos tengan el coraje y la claridad de mente de encontrar sentido en el mismo y permitir que los transforme. Tenemos una elección en cómo respondemos a ‘lo que es’. Tenemos el potencial de transformar la negatividad y el dolor mediante nuestra actitud interna y de hacer la vida más ligera y alegre para nosotros y los demás. Este es el propósito de la espiritualidad. El orden superior que buscamos tan desesperadamente detrás de los eventos externos en nuestras vidas, no está fuera de nosotros. Necesitamos crearlo nosotros mismos: esa es nuestra misión como hijos libres de Dios.

martes, 29 de marzo de 2016

MENSAJE SAN HILARION !

Mensaje del Maestro Ascendido Hilarión Mensaje del 27 de marzo al 03 de abril Amados, El mundo se está moviendo en el proceso de renovación y regeneración. Esto se puede ver fácilmente en los acontecimientos mundiales. Todos los sistemas anticuados que no sirven para el mayor bien de todos se están evidenciando a través de los eventos que se están produciendo. Es difícil para la humanidad comprender que una ley superior está en vigor cuando todo lo que ven es caos y un mundo enloquecido. Este es el tiempo durante el cual todos los Trabajadores de la Luz del mundo han reencarnado en este planeta. ¡Su Luz está haciendo una diferencia! No se desanimen por lo que ven a través del lente de los medios de comunicación, hay mucho sucediendo en la perspectiva superior de lo que se les presenta. Dentro de ustedes está ocurriendo una recalibración. Les guste o no, sus vehículos físicos están siendo transformados en versiones superiores de una forma más sutil. La mayoría de ustedes están experimentando ahora íntimamente olas de calor a través de la columna, a intervalos regulares. Cuando esto sucede, sepan que sus cadenas de ADN están activándose y expandiéndose. Muchos de ustedes están experimentando muchos síntomas extraños y esto seguirá ocurriendo. Algunos están experimentando ansiedad sin saber la causa. Esto está relacionado con el hecho de que se están dirigiendo a un territorio desconocido sin saber lo que tiene para ustedes. Estén en paz y remonten estas olas como vengan ¡van a salir victorioso! Ustedes no están solos en esta transformación; el mundo entero está en pleno proceso de grandes cambios. Se inicia en las diminutas células de todo ser viviente en el planeta y se siente internamente. Es importante, como lo hemos enfatizado muchas veces antes, conectarse a la Tierra cada día. Párense en el suelo con sus pies descalzos y tomen unos momentos para respirar profunda y rítmicamente y dar gracias a la Tierra por sostenerlos y protegerlos. Esto es algo de lo que la humanidad en su conjunto tiene que ser más consciente, ya que este planeta Tierra es su casa. Sólo hay una Tierra y necesita el reconocimiento y el amor de sus habitantes. Cada día, pídanle a su esencia divina que cambie su conciencia con el fin de que vean sus circunstancias individuales a través de la perspectiva más elevada. Una conexión superior a la divinidad dentro de ustedes puede hacer que su camino a través de la vida sea más pacífico y armonioso. Esto también desarrolla las cualidades de confianza y valor dentro de ustedes, así como la confianza de que todo lo que ustedes y sus seres queridos experimentan sucede por una razón y propósito superiores. Si pudiéramos compartir una pieza muy importante de asesoramiento en este momento en el tiempo, sería que comiencen la práctica diaria de la bendición. Bendigan cada circunstancia en la que se encuentren y miren en su interior el regalo que contiene. Bendigan a los seres queridos con los que están experimentando dificultades, porque ellos son las almas valientes que aceptaron desempeñar este papel para que aprendieran sus lecciones del alma y crecieran más allá de ellas. Ellos asumieron esto en razón de su amor por ustedes. Bendigan cada ave, animal, árbol, planta y ser vivo dentro de su entorno inmediato. Dense cuenta de que todo lo que ven es la Fuente de Todo lo que Es en la manifestación física. Esta es la forma práctica más elevada de amor en acción y es lo que se necesita ahora. No permita que las distracciones los alejen de esta práctica. Dense cuenta y tomen conciencia de los ciclos que se están produciendo a nivel planetario y estacional y trabajen al unísono con ellos. Ustedes son una parte integral de todo esto y su amor ayuda a mantenerlo y sostenerlo. En todo lo que ocurra, elijan el amor como respuesta. Hasta la próxima semana… YO SOY HILARION No

sábado, 26 de marzo de 2016

7 COMPORTAMIENTOS DESTRUCTIVOS DE LAS PERSONAS INFELICES

7 comportamientos destructivos de las personas infelices ¿Hay ciertos hábitos que nos hacen infelices? Un equipo de psicólogos de la Universidad de California investigó acerca de la felicidad y descubrió que la genética y las circunstancias personales solo son responsables de un 50% de la infelicidad o felicidad de una persona. Además detallaron una lista con 7 comportamientos que empujan más a la infelicidad y terminan llevando a la depresión. Cuáles son para aprender a evitarlos: 1. Esperar al futuro. Esta característica va siempre acompañado de la frase “seré feliz cuando…”. Este pensamiento hace mucho hincapié en las circunstancias y en la espera de que ciertas cosas sucedan. Genera la dependencia y poco compromiso con los pensamientos. 2. No salir de la casa. Esto es un grave error, porque socializar, aunque no se disfrute, mejora el estado de ánimo. 3. Hacerse la víctima. El pensamiento de que la vida es difícil y está fuera de su control es lo que piensan todas aquellas personas inconscientemente infelices. En otras palabras, “la vida me va a hacer tropezar y no puedo hacer nada para impedirlo”. El problema está en que, con esa filosofía, se fomenta la sensación de impotencia, de angustia y de incapacidad. 4. Ser pesimista. El problema de tener una actitud pesimista es que, además de afectar al estado de ánimo, se convierte en una profecía. 5. Quejarse. Es un comportamiento de autorrefuerzo. Al hablar constantemente sobre lo mal que van las cosas -o al pensarlo-, se reafirman las convicciones negativas. 6. Dar la espalda a los problemas. Las personas infelices conciben los errores y los problemas como una amenaza, así que intentan ocultarlos. Y los problemas suelen crecer si se ignoran. 7. Compararse con el otro. La envidia y los celos son incompatibles con la felicidad, por lo que si hay una comparación constante con los demás, ha llegado el momento de parar.