MAESTRA DE REIKI. MUNAY KI. MEMORIA CELULAR. LECTORA DE ARCHIVOS AKASHICOS. SANACIÓN MAGNIFICADA KWAN YIN.
domingo, 13 de marzo de 2016
las personas felices !!
Las personas felices tienen una serie de hábitos que marcan la diferencia. Son más agradecidas, cultivan el optimismo, son amables con los demás, hacen ejercicio, se comprometen con objetivos significativos, saborean los pequeños placeres de la vida y así sucesivamente.
Sin embargo, lo que nunca hacen es…
1) Compararse con los demás.
Olvídate de lo que otros están haciendo. Deja de fijarte a dónde van y qué es lo que tienen. Intenta hacer las cosas lo mejor que puedas. A veces, nuestra inseguridad es producto de la comparación de nuestra vida con la de los demás. Nos fijamos en los demás en vez de fijarnos en nosotros mismos. No te compares con los demás y céntrate en lo que haces.
Descubre lo que tu corazón quiere y alinea tus objetivos con tus deseos.Dedícales un tiempo todos los días y disfruta del camino. No dejes que la ignorancia o la negatividad de nadie te limite. Sigue haciendo lo que tu crees que es correcto. De esta manera tu vida será significativa y tendrás una sensación de sosiego y paz que nadie podrá interrumpir.
2) Su autoestima depende de los demás.
Te sentirás contenta/o contigo misma/o cuando no te compares con los demás ni trates de impresionarles. Cunado logres esto tendrás automáticamente el respeto de los demás y lo que es más importante, estarás orgullosa/o de ti misma/o.
¿Qué harías diferente si supieras que nadie te juzga por tu comportamiento?
Nadie tiene el derecho de juzgarte. Las personas pueden haber escuchado historias acerca de ti pero ellas no saben lo que tu has vivido ni lo que has sentido. Olvídate de lo que piensan o dicen de ti. Concéntrate en lo que sientes tu misma/o y sigue caminando por el sendero que consideras correcto.
3) Pensar que la felicidad depende de los demás o de acontecimientos externos.
La infelicidad surge cuando deseamos cosas que no necesitamos en vez de valorar lo que ya tenemos. Tampoco necesitamos el permiso de nadie para ser felices. Tu vida es magnífica no porque alguien diga que así lo sea o porque has adquirido algo nuevo. No dejes que tu felicidad sea rehén de nada ni de nadie.
Si no eres feliz ahora no culpes a nadie ni a nada. Asume tu propia responsabilidad en tu infelicidad. Deja de buscar en vano algo o alguien que te haga feliz.Aprecia lo que tienes en este momento y estarás en la senda adecuada.
La mayor parte de tu felicidad o infelicidad depende de tu punto de vista y no del entorno que te rodea. Aunque tu vida no sea la más ideal en este momento piensa en las cosas buenas que te rodean. Piensa en algo que te haga sonreír y accede a ese pensamiento cuando lo necesites.
4) Estar resentida/o.
Empieza ahora mismo a dejar los fantasmas de tu pasado. Lo que sucedió en el pasado es solo un capítulo más en tu historia. No cierres el libro, simplemente pasa de página.
Todos hemos cometido errores en nuestra vida. El dolor por estas experiencias es normal y a veces persiste durante mucho tiempo. El resentimiento nos invita a revivir el dolor una y otra vez. Hay que dejarlo marchar.
El perdón es el remedio. Te permite centrarte en el presente sin luchar con el pasado. Las heridas no se pueden curar sin el perdón. Esto no quiere decir que tengas que borrar u olvidar lo que pasó. Lo que trato de explicarte es que tienes que deshacerte del resentimiento y del dolor. Sigue adelante con tu vida.
5) Pasan el tiempo en ambientes negativos.
No puedes tomar decisiones positivas si el ambiente que te rodea es complicado y desagradable. Protege tu mente de esta contaminación ambiental deshaciéndote de las personas negativas y alejándote de los ambientes que habitan.
Incluso cuando estés sola/o, crea un espacio mental positivo para ti. Un espacio que renuncie a todos los pensamientos que te hacen sentir mal.
J. Cardenas
sábado, 12 de marzo de 2016
QUE SABES DE TU ABUELA MATERNA
QUÉ SABES DE TU ABUELA MATERNA?
Esta señora es muy importante para ti.
¿Porqué?
Porque es clave a la hora del traspaso de información genética y de programas. Resulta que cuando ella estaba embarazada de tu mama, el feto ya tiene los ovocitos formados.
Y de estos ovocitos, van a salir los 400 óvulos que tendrá tu mamá durante su vida reproductiva. Uno de estos óvulos, lleva tu nombre. Así que esteóvulo lleva la información de la abuela.
¿A qué información te refieres?
A todo lo que la abuela vivió, sintió y cómo lo vivió. Si era el momento adecuado para tener hijos, si era deseado el embarazo, si se sentía protegida por su marido, Cuales eran sus amores, sus conflictos de identidad, etc.
Saber que necesidades biológicas no tenía cubiertas la abuela.
Todo esto y mucho más es información que se queda improntada en cada célula del feto. Por lo tanto llevas información de la abuela cuando estaba embarazada de tu mamá.
¿Has oído hablar alguna vez que la genética a veces se salta una generación? Pues es justamente esto.
El óvulo del que sales lleva la información de la abuela materna.
¿Porqué de la abuela y no del abuelo?
Porque la abuela pone el óvulo y el abuelo el espermatozoide. Y el óvulo a parte de la información genética, lleva la información mitocondrial, que está en la membrana celular.
Mientras que en el abuelo, la información mitocondrial está en la cola del espermatozoide, y como sabes en el momento de la fecundación, la colita se queda fuera.
En la mitocondria es donde está guardada la información a niveles de programas que se heredan. Información biológica.
Para mí fue enorme descubrimiento. Al tomar consciencia de la vida de ellas, muchos de mis miedos eran los miedos de ellas. Y comprendí su vida, las honré, y mágicamente pude sentirme libre de muchas cosas que me estaban impidiendo avanzar, era como una energía estancada que no fluía.
Y tú, ¿qué sabes de tu abuela materna?.
viernes, 11 de marzo de 2016
EL REGALO
El regalo ya ha sido dado. Estás vivo. Lo único que tienes que hacer es reconocerlo, aceptar este regalo en tu vida, en tu existencia. Este regalo de la claridad, de la vida, de la dicha es una realidad increíblemente profunda, no un concepto, ni una idea o algo imaginario. No es que si haces esto y aquello, Dios, desde arriba, quizás algún día te mire y sonría: “Buen chico” . Eso ya ha sucedido. En lo que se refiere a la sonrisa ya está sucediendo ahora mismo cada vez que el aliento entra en ti. Nada lo puede superar. ¡Nada!
Si te dieras cuenta de lo que tienes, no querrías nada más. Si comprendes lo que significa tener claridad, nadar en las hermosas y transparentes aguas del río de las respuestas, te encontrarás nuevamente en el camino que viniste a recorrer. Empezarás a vivir. El mundo entero estará bien, no mal; todo estará en equilibrio. Ya no te preguntarás por qué viniste aquí. Ahora te sientes en tu sitio, feliz de estar aquí, feliz de estar vivo. Se ha solucionado todo lo que estaba mal. Puedes caminar con seguridad. Antes, tu andar era torpe porque estabas inseguro, porque cuestionabas hacia dónde te dirigías. Ahora avanzas deslizándote porque sabes a dónde vas.
Eso es dignidad. Dar cada paso con dignidad no es falso orgullo, sino un orgullo genuino. Transita por esta vida con los ojos bien abiertos, no cerrados. Camina con verdadera convicción. Puede que hayas venido a este mundo con las manos vacías, pero está garantizado que con las manos vacías no te irás de él.
(Prem Rawat-Maharaji).
EN LA VIDA
En la vida no hay ensayos. No puedes ensayar una situación; no puedes estar preparado para ella. Te mueves sin estar preparado. Y, cuando descubres este hecho (que moverse sin estar preparado es crear una situación en la que estemos más conscientes), entonces es la situación, y no tú en realidad, la que decide. Todo, tú y la situación total, se juntan y ocurre. Tú no eres el que decide y tampoco eres la víctima. Actuaste como la unidad orgánica de la existencia lo decidió en ese momento. No eres responsable: no hiciste nada; sólo fuiste el vehículo.
Éste es el punto medio. Ser testigo, estar alerta, actuar conscientemente, con atención, es el punto medio.
Entonces recuerda: no trates de encontrar un punto medio fijo. No hay dónde hallarlo. Y nadie más puede decidir por ti. Ni siquiera tú puedes tomar decisiones para el futuro. Éstos son todos trucos de la mente que te neurotizan. Sólo muévete sin estar preparado. Ésta es la preparación: muévete sin estar preparado; muévete y deja que las cosas pasen. Sólo conserva la conciencia y deja que las cosas decidan por sí mismas. Y te digo que, cuando estás consciente, todo encaja. De repente, todo encaja en el cosmos; no es un caos. A partir de eso desconocido, ocurre lo correcto. Si tú decides, a partir de ti, se produce lo incorrecto.
(Osho).
HAZ LA DISTINCION !!
Haz la distinción…
“¿Cuánto has invertido en ti?”- Maharaji
¿Hasta qué punto somos conscientes de nuestra propia existencia? Conocemos a nuestro vecino mejor de lo que nos conocemos a nosotros mismos. Hay personas cuyo comportamiento podemos predecir con mucha mayor exactitud que el nuestro.
¿Cuánto has invertido en ti? ¿Hasta dónde te has permitido comprenderte a ti mismo? Por supuesto, hay personas que dicen: “Eso es muy egoísta”. Sin embargo, abrir el regalo que le ha dado su creador es lo menos egoísta que un ser humano puede hacer.
Todas las demás actividades que realizas no tienen nada que ver con esta cosa sencilla llamada “vida”. Tienes que distinguir entre las cosas que puedes hacer porque estás vivo, y el hecho de estar vivo en sí mismo. Hay una diferencia entre ambos. Porque estás vivo puedes hacer muchas cosas, pero todo lo que vas acumulando, todo eso de lo que ahora disfrutas, vendrá y al final desaparecerá. ¿Y qué seguirá existiendo? Sólo tú: esa realidad inmortal, sin complicaciones, sin sofisticaciones, que reside en tu interior.
¿La muerte? Eso es algo que no podemos cambiar. Una vez que ocurre, ocurre. Hemos de partir. Tenemos que irnos.
¿Dónde debería estar nuestra atención? En lo que tenemos ahora. ¿Y qué es lo que tenemos ahora? Esta oportunidad de la vida. No es preciso que acudas a un templo, ni a una iglesia, ni a una mezquita, para averiguar si estás vivo o muerto. Los que están vivos lo saben. Se ha dicho que sin la consciencia, el ser humano, aun estando vivo, es como un cadáver.
¿Cuál es la diferencia? ¿Qué es eso que, al faltar, hace que a un cuerpo se le denomine cadáver?
Cuando el ser humano ya no tiene consciencia, ¿en qué se convierte? No puede experimentar dolor ni alegría. Si te colocas frente a él y le dices: “Tu cuenta bancaria está vacía”, el cadáver no va a llorar, o le dices: “No tienes trabajo”, no expresará dolor ni tristeza.
¿Y cuál es la razón? Este aliento que se mueve en nuestro interior, esa consciencia. El hecho de que el ser humano tenga consciencia le permite mirar, ver, sentir, decir ‘sí’, o ‘no’. Puede reír o decir: “¡Qué triste!”. Podemos aspirar a todas las cosas a las que aspiramos porque estamos vivos; ésa es la única raíz, la única razón.
Pero, si no podemos reconocerlo y comprenderlo, entonces, ¿de qué nos sirve?.
(Prem Rawat – Maharaji).
LA VIDA ESPIRITUAL
La vida espiritual no depende de la acumulación de información intelectual. La espiritualidad necesita del suelo fértil de los sentimientos que aporta la dimensión de lo invisible. Es imperativo confiar en el espacio de tu corazón para el crecimiento de una vida espiritual sana.
Eso significa cultivar una armonía entre mente y corazón y, para la mayoría de nosotros, eso supone a su vez terminar con la dominación del intelecto. La mente tiene que rendir su papel como juez permanente y permitir que el corazón contribuya con su sabiduría. Es este proceso de rendimiento el que permite que la confianza empiece a florecer, para sustituir a la duda.
La desconfianza se inicia pronto en la mayoría de los seres humanos. Es útil para darnos cuenta de por qué no se le ha permitido al espacio del corazón ser el centro de nuestro ser.
(Wayne W. Dyer).
UNA VEZ
Una vez que aprendas a verte como alguien que tiene su origen a partir de este mundo, comprenderás que la inteligencia original que se encontraba en la semilla misma de tu procreación, es una energía que fluye a través de todo lo que existe en tu mundo. Tú y el entorno donde tiene lugar el proceso de tu crecimiento tenéis vuestras propias características, pero siempre estáis conectados. Sois tan inseparables como lo es tu respiración del aire que respiras, tu caminar del suelo sobre el que caminas, y tus pensamientos del organismo con el que piensas.
Observa que todos respiramos el mismo aire, caminamos sobre el mismo suelo y pensamos como un organismo, lo mismo que tú. Tú estás de hecho conectado con todos estos seres. No es ninguna casualidad que alguien que viva en un país distante, con diferentes características físicas exteriores y un idioma distinto, pueda morir y donarte su hígado, sus riñones o su córnea, y acomodar la fuerza vital que fluye en ti.
Esta idea de tener nuestro origen a partir del mundo, o de ser el resultado de la población terrenal, del mismo modo que la ciruela es el resultado del ciruelo, tiene ventajas para el proceso de manifestar el propio destino. Te capacita con la sabiduría de la creación, en lugar de convertirte en un títere cuyas cuerdas se ven controladas por fuerzas exteriores.
(Wayne W. Dyer).
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